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¿Qué pasa con los datos usados en la SUBE?

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1 ¿Qué pasa con los datos usados en la SUBE? el Jue Ene 26, 2012 8:08 pm

¿Qué pasa con los datos usados en la SUBE?

Miles de usuarios entregan nombre y número de documentos para tramitar la tarjeta. Cómo se usará esa información. Dónde chequearla.


http://www.minutouno.com.ar/minutouno/nota/158839-que-pasa-con-los-datos-usados-para-la-sube/

Los usuarios de colectivos, trenes y el subte tienen una lucha interna por estos días gracias a la nueva regulación de la tarjeta de Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE). Por un lado, algunos son reacios a compartir datos personales para poder obtenerla y, por el otro, prefieren tramitarla para seguir pagando la tarifa con los subsidios del Estado Nacional.

A partir del 10 de febrero, aquellos usuarios que no paguen los viajes con SUBE no tendrán la tarifa subsidiada de los madios de transporte masivos. Para tramitarla es necesario presentar algún tipo de documento donde conste el nombre y apellido, tipo y número de documento y fecha de nacimiento del usuario.

Los datos serán utilizados para que en caso de pérdida de la tarjeta el usuario pueda recuperar el saldo que tenía. Además, se podrá chequear online el saldo restante y los movimientos del usuario de la tarjeta, independientemente de quién sea el titular.

Basta con ingresar el número de la tarjeta en el sitio www.sube.gob.ar para averiguar la fecha, hora, el tipo de transporte, número de línea si existiese y hasta el número de la unidad en la que viajó el pasajero y cuánto pagó por el servicio. Con ese tipo de información en la web se podría construir un perfil de los viajes de la persona.

Pero antes de que alguien invoque a George Orwell y su Gran Hermano de "1984", habría que aclarar que la información del usuario hará las veces de seguro de viaje del mismo modo que lo hace un boleto de papel que prueba que la persona viajó en un determinado medio de transporte a cierta hora del día.

"En ese sentido, es lo mismo que cuando te piden datos en un banco. El problema es la implementación del sistema en sí", disparó Susana Andrada, presidenta del Centro de Educación al Consumidor. "Lo transformaron en una pesadilla para los usuarios", se quejó ante .

"Las oficinas para tramitarla abren a las 10 de la mañana, la persona que entra a esa hora ya perdió el presentismo. Deberían empezar a las 5 o 6", sugirió Andrada, quien señaló "la falta de un criterio lógico" para implementar el sistema SUBE para todos los usuarios. "Hay 200 puntos para retirarlas, pero no se dice bien dónde quedan. Podría haber sido en shoppings, supermercados y estaciones de servicio", consideró.

Al mismo tiempo se mantiene en funcionamiento la tarjeta Monedero, pero según Andrada explicó que desde el Goberno Nacional usarán los datos de SUBE para identificar a los usuarios que mantendrán los subsidios aún cuando suban las tarifas para todo el resto.

"El sistema es individual, con lo que se está generando una base de datos que después se cruzará con la del Ministerio de Desarrollo Social para beneficiar a los usuarios que lo necesiten. El gobierno va a saber quién es cada usuario para que el subsidio le sea trasladado, como corresponde por ley", convino Andrada, quien anticipó que pedirá una reunión con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, para aclarar qué criterio se usará para definir a los nuevos beneficiados.

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Tarjeta Monedero no servirá para viajar subsidiado

http://fortunaweb.com.ar/2012-01-27-80649-la-tarjeta-monedero-no-servira-para-viajar-subsidiado-a-pesar-de-ser-compatible-con-sube/

El sistema desarrollado por el Grupo Roggio no obtendrá los beneficios del subsidio. Por el contrario serán centralizados en la tarjeta SUBE. Lo confirmó el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. Las explicaciones.

El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, aseguró que los usuarios del sistema Monedero que pretendían seguir usando sus tarjetas para viajar en la Ciudad de Buenos Aires manteniendo los subsidios deberán reemplazarla por el plástico del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE).

“Estamos apuntando a que todo esté centralizado en la tarjeta SUBE porque es donde más amplia tenemos la base de datos, y la que tiene la mayor cantidad de gente, con lo cual será más fácil para implementar el sistema con la SUBE”, dijo el funcionario.

EL DATO. En total, son 3 millones los usuarios que usan la tarjeta Monedero.

Si bien el sistema Monedero es compatible y funciona en todos los sistemas, “los beneficios sociales van a estar en la tarjeta SUBE“, adelantó el funcionario a los diarios Ambito Financiero.

En tanto, el grupo Roggio -controlante de Monedero y dueño de Metrovías- aseguró al diario BAE no contar con información oficial sobre el futuro del sistema.

El sistema Monedero fue creado para cobrar pasajes del subte pero en 2009 fue integrado a la red de SUBE y utilizado también para pequeños pagos electrónicos en 2800 locales. Roggio intentó vender Monedero el año pasado a Visa, pero la operación fue frenada por el propio Ministerio de Planificación, con el argumento de que se trataba de un servicio regulado.

Redacción Fortunaweb

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4 Re: ¿Qué pasa con los datos usados en la SUBE? el Miér Feb 01, 2012 11:01 am

Proponen intercambiar entre usuarios la SUBE para evitar el registro personal de viajes

Afirman que así se evitaría que el Gobierno controle los movimientos de los pasajeros; denuncian que se viola la Ley de Protección de Datos

Por Mauricio Caminos | LA NACION

http://www.lanacion.com.ar/1444834-proponen-que-los-usuarios-intercambien-sus-tarjetas-sube

Intercambiar la tarjeta SUBE para evitar que el Gobierno conozca los movimientos de los usuarios. Esa es la consigna que lanzó ayer un grupo político de jóvenes en rechazo al sistema de la tarjeta SUBE, que registra el movimiento que cada pasajero realiza, a través de colectivos o trenes, en la zona metropolitana de Buenos Aires.

Según la Casa Rosada, el registro de los movimientos de cada tarjeta -que se obtiene de manera gratuita y personal presentando el DNI- posteriormente se cruzará con datos de la AFIP, la Anses y el ministerio de Desarrollo Social para "individualizar" cada subsidio al pasaje.

"Nuestra propuesta es un acto de resistencia civil pacífica ante el abuso despótico del Gobierno", explicó a LA NACION el vocero del Partido Liberal Libertario (PLL), Marcelo Duclos, que lanzó la iniciativa. "Llamamos a la gente a que cambie la tarjeta, a que no se quede con la suya. Que se la den a un amigo o a un compañero de trabajo para que no sepan sus movimientos", agregó.

Ayer, Anons.ar, un grupo de hackers argentinos que dice formar parte de Anonymous, expuso en Internet los registros de viajes de SUBE . La acción fue publicada en un sitio web con el objetivo de señalar la falta de medidas de seguridad para mantener a resguardo la información personal de los pasajeros.

"Si Anonymous tuvo acceso a los datos, también lo puede tener cualquier empresa privada y el Estado. No queremos darle al Gobierno el gusto de tener a un clic de distancia la información de cada pasajero", afirmó Duclos.

Según contó el vocero de PLL, desde el partido ya están estudiando la posibilidad de organizar "un día general de cambio de SUBE" de manera periódica. ¿Cree que los usuarios la van a intercambiar aunque tengan créditos diferentes en sus tarjetas?, preguntó este diario. "Prefiero perder dos o tres pesos de carga y no darle al Gobierno mis datos", sostuvo Duclos. "La gente carga crédito cuando se le acaba, así que puede intercambiar la tarjeta antes de ponerle más plata", agregó.

Por ahora, la propuesta se difunde desde la página de PLL en Facebook . http://www.facebook.com/liberallibertario


Posiciones encontradas

Quienes no comparten esta propuesta son algunas asociaciones de usuarios, que defendieron el sistema de registro de viajes de SUBE. "Entiendo que son muchos datos en poder del Gobierno, pero es la única manera que tienen para identificar la capacidad económica de cada usuario", expresó el titular de Consumidores Libres, Héctor Polino. "La Casa Rosada va a tener esa información para poder decir si mantiene o le quita el subsidio a determinado usuario", agregó.

Desde la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (Adecua), su presidente, Sandra González, calificó la propuesta como "poca seria". "Me parece que es medio paranoica la idea de intercambiar las tarjetas, ya que hay 6 millones de SUBE entregadas. No creo que el Gobierno quiera controlarnos", expresó González, y señaló: "Parece que ya nos olvidamos del problema de las monedas y de las colas que había que hacer para conseguirlas. La SUBE era necesaria".

LA NACION intentó comunicarse con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, pero sus voceros no atendieron las llamadas realizadas. En declaraciones públicas con el canal C5N, el funcionario defendió hoy el sistema de pago electrónico e informó que en la calle ya circulan 6.300.000 plásticos violetas .

Cuestionan el registro de datos

Vía Libre, una de las organizaciones que defiende el software libre, fue una de las primeras en cuestionar el acceso que tendrá el Gobierno a información personal de millones de usuarios. "La recolección por parte del Estado de los datos de transporte de todos los ciudadanos y su posterior guarda en una base de datos es una medida abusiva e innecesaria que invade la privacidad y viola el derecho a la intimidad del que gozan los ciudadanos", destacó Vía Libre en su página web. "Esto viola la Ley de Protección de Datos Personales", agregó.

Una opinión distinta tuvo el constitucionalista Andrés Gil Domínguez, quien afirmó a este diario que el sistema no viola la norma de protección de datos. "La ley protege aquellos datos sensibles como religión, orientación sexual, opiniones e ideas políticas, historia clínica o condiciones de salud de las personas. El DNI no es un dato sensible, aunque esté asociado a alguna tarjeta", indicó a LA NACION en su edición del domingo pasado.

Junto con la publicación de algunos de los registros de SUBE filtrados, Anons.ar difundió un comunicado en el que afirmó: "El gobierno argentino exige una identificación por DNI cuando no es necesaria, y luego rastrea cada uso de esta tarjeta, creando una base de datos del ir y venir de cada ciudadano". Aunque el detalle de viajes no publica la identidad del pasajero, los datos son auténticos ya que pueden chequearse en el sitio oficial de SUBE .

Facebook impide el acceso a la lista filtrada

"El sitio que usted quiere visitar fue identificado como potencialmente inseguro. La web fue clasificada como abusiva", afirma Facebook mediante una advertencia cuando cualquier usuario decide ingresar a la página de Anons.ar luego de haberlo posteado en un muro.

Además, según pudo saber este diario, Anons.ar tuvo que abrir un nuevo perfil en Twitter para comunicar sus acciones, tras ser supendida su cuenta en la plataforma de microblogging.

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5 Re: ¿Qué pasa con los datos usados en la SUBE? el Miér Feb 01, 2012 10:31 pm

La cola del verano

Por Martín Lousteau | Para LA NACION

http://www.lanacion.com.ar/1445067-la-cola-del-verano

Hay sociedades que demuestran una verdadera pasión por las filas. Pareciera que aguardar ordenados unos detrás de otros fuera un pasatiempo en sí mismo. Los argentinos, como tantos otros, hacemos cola para muchísimas cosas: trámites bancarios, subir al colectivo, pagar en el supermercado, atendernos en el hospital, sacar entradas para un partido de fútbol o abonar servicios. Y también formamos filas cuando no hay estricta necesidad para ello. Es el caso de los aviones, por ejemplo, donde los asientos están preasignados y sin embargo se suele formar una extensa línea inclusive antes de que llamen a embarcar. Lo mismo ocurre en teatros o en cines donde las entradas son numeradas. Tanto parece tentarnos hacer cola que cuando vemos una ya existente en la calle nos acercamos a preguntar para qué es, con el inconsciente deseo de incorporarnos al final.

La filosofía de la fila es sencilla: permite administrar demandas importantes mediante un claro criterio de equidad que consiste en priorizar la atención del que llega antes. Sin embargo, su tecnología dista de ser moderna: venimos utilizando exactamente el mismo mecanismo desde tiempos inmemoriales. En el mundo actual se estima que un adulto promedio pasa aproximadamente dos años de su vida haciendo cola. Es cierto que con el tiempo han ido surgiendo mecanismos que pueden aliviar o reemplazar esta costosa práctica. La multiplicación de bocas alternativas para trámites, la administración de turnos anticipados o la numeración de las entradas son algunos ejemplos. Pero pocas veces cuestionamos por qué seguimos aceptando una metodología tan vetusta para ordenarnos.

El año que recién arranca fue testigo de una nueva fila, esta vez para obtener la tarjeta SUBE . Por su extensión, funcionamiento, motivación y circunstancias climáticas queda claro que se trata de la mejor (o peor) cola del verano. En primer lugar la psicosis por la tarjeta fue generada por la propia administración nacional al anunciar de manera muy poco clara el fin del subsidio. En segundo lugar nadie sabe a ciencia cierta cuánto se ahorrará poseyendo la SUBE porque aún no se conocen las tarifas. Desde un punto de vista racional es llamativa la multitudinaria desesperación para hacer una fila de horas al rayo del sol: quizás a varios les convendría pagar la diferencia unos días y ahorrarse el valioso tiempo. En tercer lugar, como el gobierno no previó lo que dispararía su publicidad, no hay tarjetas suficientes. Y como los argentinos tenemos una tendencia a sacar ventajas de esos inconvenientes, se ha impuesto la limitación de una tarjeta por persona. Ello implica que todo el grupo familiar está obligado a concurrir. Parafraseando a Winston Churchill quien al describir a la Unión Soviética dijo que se trataba de "un acertijo, envuelto en un misterio dentro de un enigma", lo que vemos con la SUBE es la impericia, envuelta en la imprevisión y dentro de la ineficiencia.

Paradójicamente, es un argentino quien, mediante una ingeniosa innovación, amenaza con cambiar radicalmente la tecnología de hacer fila. Alex Bäcker vive en Estados Unidos y fundó QLESS (que significa "sin colas"), empresa que ya recibió el premio a la mejor compañía del año del American Business Awards y fue considerada una de las diez empresas tecnológicas más promisorias por Vator. La idea es tan simple como genial: en lugar de permanecer en una fila se envía un mensaje de texto a un administrador virtual de colas. Éste consiste en un algoritmo que calcula cuanto tiempo falta para ser atendido y lo comunica al usuario. Así, uno puede estar haciendo otra actividad (como tomar un café, pasear o leer en un banco de plaza) hasta que el momento de ser atendido se acerca. Y entonces, un mensaje de texto avisa que el tuno está próximo. Es el reemplazo de la fila real por una virtual. Cientos de empresas en Estados Unidos están implementando el sistema y cambiando radicalmente la forma de atender a sus clientes.

Sería prodigioso que en Argentina el sector público se orientara a brindar cada vez más y mejores servicios a sus ciudadanos. Que fuera capaz de alejarse de la coyuntura, levantar la cabeza, mirar al futuro y planificar su acción. Que la enorme cantidad de recursos de la que por fin dispone el Estado brindara verdadera tranquilidad -en términos de certidumbre y mejor calidad de vida- a la gente. Hoy el mundo y los propios argentinos revelan oportunidades para avanzar en esa dirección. La peor cola es la que resulta innecesaria. Pero ni la idea más brillante o el mejor software pueden resolver problemas más básicos..

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